
Educación Integral
La educación Montessori favorece la adquisición de conocimientos académicos mientras desarrolla habilidades prácticas y sociales. Forma pensadores independientes, capaces de enfrentar obstáculos con creatividad y confianza.
Una pedagogía que respeta al niño, confía en sus capacidades y le ofrece las herramientas para construir su propia personalidad.

La educación Montessori favorece la adquisición de conocimientos académicos mientras desarrolla habilidades prácticas y sociales. Forma pensadores independientes, capaces de enfrentar obstáculos con creatividad y confianza.

A través de la manipulación de materiales, niñas y niños logran fijar la atención y prolongar gradualmente sus periodos de concentración, favoreciendo su desarrollo emocional y cognitivo.

María Montessori consideraba el cuerpo y la mente como un todo que trabaja en conjunto para explorar, aprender y satisfacer necesidades. El movimiento inteligente permite afianzar el aprendizaje.

Agrupar a niñas y niños de tres edades diferentes permite que los más pequeños aprendan de los mayores, y que los mayores refuercen su aprendizaje al ayudar. Esto fomenta la socialización, el liderazgo, el respeto y la colaboración.

Dentro de un marco de límites, niñas y niños aprenden a tomar decisiones, asumir responsabilidades y confiar en sus capacidades. Elegir el trabajo de su interés les permite lograr un conocimiento más profundo y significativo.

Un ambiente Montessori está preparado para que niñas y niños elijan libremente dentro de límites establecidos, hagan las cosas por sí mismos y tomen decisiones acordes a su edad, fortaleciendo su independencia.

Al adulto a cargo del grupo se le llama guía. Su función es observar las necesidades e intereses de cada niña o niño para ofrecer presentaciones individuales o grupales y brindar la ayuda necesaria para alcanzar su máximo potencial.

Los límites claros y consistentes en el espacio físico y emocional permiten que niñas y niños se muevan con libertad, tomen decisiones con seguridad, desarrollen autocontrol y aprendan a respetar a los demás.
Elegir Montessori es elegir una visión del ser humano que confía en su potencial, respeta su libertad y le ofrece, en cada etapa de su desarrollo, el ambiente y los recursos que necesita para construirse a sí mismo.
En CEMAC esta visión se traduce en una comunidad educativa coherente, en ambientes cuidadosamente preparados y en guías profundamente formados que acompañan —no dirigen— el desarrollo de cada estudiante.
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